jump to navigation

Para volver a volver… Miércoles, 29 Octubre, 2008

Posted by Cereal in Uncategorized.
2 comments

Cuando uno pasa tiempo sin escribir siente una pequeña tentación de excusarse, de contar qué cosas le han tenido tan ocupado como para no poder sacar media hora, o 20 minutos, o 10, para contar algo.

No es el caso. Siempre pasan cosas, desde luego. Hasta cuando nuestra vida nos aburre pasan cosas. Y siempre hay cosas que contar, de las que hablar. Lo que no hay siempre son ganas o inspiración.

No estoy muy seguro de cuándo escribí por última vez ni sobre qué. No me apetece mirarlo ahora y tampoco es importante.

En estos días han pasado cosas. Algunas de las cuáles deberían hacerme reflexionar. O mejor, concluir; reflexionar ya reflexiono mucho “de serie”. El fin de semana pasado murió un “ex”-compañero del equipo de fútbol. Ayer recibí un mail de una persona a la que hice daño y de cuya vida desaparecí sin previo aviso y sin una explicación. Ayer fue el cumpleaños de mi hermano y, otra vez, no le regalé nada; hace una semana estuve a punto de “contestar” a mi jefe a ver si conseguía que me echaran de una puta vez del trabajo; el domingo me aburrí como una ostra jugando al fútbol; ayer mi abuela me contó lo poco que recuerda de la Guerra Civil (ella debía de tener unos 5 años en la época más dura de la guerra); el sábado hice una fiesta en mi casa; el miércoles pasado volví a fracasar en mi curso de fotografía; rechacé un experimento sociológico de alto riesgo con una de mis mejores amigas; fui a dos obras de teatro; murió la abuela de uno de mis mejores amigos; forcé a la última chica con la que estaba “saliendo” a “romper” conmigo…

Cualquiera de esas cosas habría dado para un post (no sé si para un buen post, pero sí para uno razonablemente largo). Y sin embargo, silencio.

Retomar ahora cualquiera de esos temas me da tanta pereza que sé que probablemente nunca lo haga. Ya dejé pasar ese tren. Mi vida es así. Siempre en la estación, atento a todo, pero sin coger trenes. Lo bueno es que la gente de la estación sí va y viene, así que a nadie le parece extraño que yo esté siempre allí, porque para ellos, en el breve tiempo que pasan en el andén, soy uno más. Siempre discreto, comedido, respetuoso…

Ser tan consciente de las limitaciones de uno es agotador. Y no cambiar nada, por incapacidad, indecisión, pereza… es frustrante. Mirar atrás y darte cuenta de todo lo que has dejado de hacer, da miedo. Hay días que odio ser como soy, días que me doy cuenta de lo peligroso que es para los demás acercarse demasiado a mí, días en los que SÉ que, mientras no pase nada, no haré que pase nada, días que sólo tengo ganas de mirar arriba… ni delante, ni detrás, ni a los lados… sólo arriba…

A veces merece la pena mirar arriba...

A veces merece la pena mirar arriba...

¿Qué clase de palabra es “Meme”? Jueves, 16 Octubre, 2008

Posted by Cereal in Uncategorized.
2 comments

En el fondo soy muy bien mandado…

Decir cuáles son mis cinco pertenencias sin valor que más valoro:

1.- Fotos. Tengo unas 15.000 en el ordenador. No valen nada. Sólo son ceros y unos… Pero el disco duro sería una de las cosas que cogería si mi casa se quemara.

2.- Calculadora. La tengo aquí a mi lado. La heredé de mi primo cuando yo empecé 1º de B.U.P. Luego cuando hice la segunda carrera “tuve” que comprarme una de verdad. Llevaba las dos a los exámenes. Desde que acabé sigo usando la mía. 16 años y un único cambio de pilas. Viva la energía solar.

3.- Camisetas de fútbol. 12 años jugando en el mismo equipo han llenado un cajón de camisetas azules con un 6 en la espalda. Eso sin contar las de otros equipos, alguna regalada…

4.- Pantalón de pijama de verano. Debe de tener unos 15 años. Y ahí sigue verano tras verano.

5.- Bolis bic. Casi no escribo pero siempre que lo hago suele ser con bolis bic. Tengo uno verde por ahí que lleva años conmigo. Y aún escribe. Bic cristal, por supuesto.

6.- Zapatos. Lo siento Míriam, el Meme original pedía 6 cosas.

Y ahora es cuando me doy cuenta de que en realidad tengo pocas “cosas” de valor. Incluso las que sí cuestan más. Esta todo en mi cabeza. Es curioso. Me cuesta deshacerme de cosas y sin embargo me cuesta rellenar una lista con 6 cosas sin valor…

Da que pensar…

Decíamos ayer… Jueves, 16 Octubre, 2008

Posted by Cereal in Uncategorized.
2 comments

Mismo, sitio, misma hora, distinto sitio en la clase, distintas compañeras de mesa, mismo resultado.

Y encima acabé tarde e hice el carrete al revés.

El Pulittzer se aleja.

No os voy, ni me voy, a aburrir con detalles respecto a por qué no hablé con nadie. Ayer iba más decidido pero el caso es que no lo hice. Y tampoco me importó mucho.

Mi psicóloga de esta o me da la enhorabuena o me da “el alta”.

Fracaso Jueves, 9 Octubre, 2008

Posted by Cereal in Uncategorized.
6 comments

La mejor forma de fracasar es proponerse algo.

Yo me propuse ser sociable ayer en el curso (de fotografía para más señas), y no lo fui.

Lo que engañan estos "trastos"

Lo que engañan estos

No sé si es peor el fracaso en sí mismo o la sensación de deja vú (¿cuándo coño vamos a inventar una expresión en español para sustituir algo que cada uno pronuncia como le da la gana?)…

Llego, observo, me siento, me entretengo mirando, leyendo… En realidad no lo paso mal. Simplemente me gustaría saber cómo se habla con la gente. Es como las escaleras de emergencia de las pelis americanas. Para coger el primer tramo te tienes que subir a un coche y aún así saltar mucho para alcanzar. Y uno es bajito, qué se le va a hacer. Y no, no hablo sólo de ligar, que os veo venir.

Ayer a mi lado había tres chicas. En realidad fueron llegando por turnos. Las tres amigas y por lo que pude oír compañeras de la universidad (el curso es en una escuela universitaria).

Excusas:

  • Tienen cosas de qué hablar y no tengo nada que decir al respecto.
  • Sus cámaras son digitales y la mía, prestada, de carrete.
  • Fuman (de eso tengo que hablar en otro post).
  • Les debo de sacar unos 6 años.
  • Estoy cansado.
  • Etc.

Detrás había una chica algo mayor que los demás (y eso que yo debo ser de los más “expertos” del grupo). Ella al igual que yo sólo habló con el profesor un par de frases. Habría sido otra buena alternativa para el “experimento sociológico”. Y tampoco le dije nada.

Más formalitos todos...

Más formalitos todos...

Delante había un grupo de dos chicas y un chico. Él me cae mal. Le reconozco el mérito de no callarse una pregunta. Hace bien, ya que ha pagado. Pero gracias a que se lo explicaron unas 16 veces ya sabemos todos la diferencia entre diafragma, profundidad de campo, velocidad de obturación y la relación entre ellas. A partir de la 3ª algunos empezamos a aburrirnos. Con este grupo hubo más “suerte” ya que nunca fue una opción.

Mucho mejor arial que mis garabatos

Mucho mejor arial que mis garabatos

Conclusión: me fui como vine y con la sensación que suele seguir al fracaso de “lo mejor que puedo hacer es esumir mi condición y dejar de empeñarme en ser ‘normal’ de una vez”.

Me dijo mi psicóloga, la de pago, que me comprara una libreta para escribir lo que pensé y sentí en el curso de ayer. Por alguna extraña razón pensaba que era una “gran oportunidad” para mí. A veces creo que todavía no me conoce. Y yo a veces no sé por qué sigo yendo una vez al mes. Hay crisis. Esta es mi libreta.

Perfeccionista imperfecto Miércoles, 8 Octubre, 2008

Posted by Cereal in Uncategorized.
add a comment

Dice mi psicóloga, la de pago, que soy demasiado perfeccionista. Tanto que no consigo disfrutar realmente de nada de lo que hago.

Y tiene razón.

Pero no sé cómo se cura.

Se supone que me exijo demasiado a mí mismo. Y por extensión a los demás. Y por simpatía a las situaciones. Y como a todo le encuentro pegas o faltas resulta que mi forma de actuar se limita al inmovilismo y la queja. Por eso no sé ligar con chicas en las discotecas. Por eso me cae mal la mitad larga de las personas antes de conocerlas. Por eso me siento incómodo en grupos de desconocidos. Y por eso los que son mis mejores amigos pasaron un largo peregrinaje como “simples conocidos”.

Me sé la teoría. Tengo las habilidades sociales. Pero llegados a la situación no hago nada. Y, ahora sí en serio, empiezo a estar un poco harto de mí mismo. Esta tarde tengo un curso y se supone que es la típica situación ideal para hablar con gente y blablabla.

Veremos.

Boda Lunes, 6 Octubre, 2008

Posted by Cereal in Uncategorized.
4 comments

El sábado fui de boda.

Miralos qué felices ellos

Miralos qué felices ellos

Se casaron.

Siempre se casan.

Pero empecemos por el principio.

Me cuesta tanto verme casado, o más bien casándome, que cada vez que sale el tema digo: “Yo tardaría 10 minutos en hacer la lista de invitados” o “¿200 personas? ¡Yo no conozco a tanta gente por el nombre!”. Tengo la “suerte” de no tener apenas compromisos familiares y muchos conocidos tienen la SUERTE de que si algún día me caso no tendré mucho interés de verles en mi boda por ahí pululando y criticándome.

El caso es que tras la “promesa” de no hacerlo hace un mes un compañero de trabajo se desmarcó con una invitación colectiva para mí y otros damnificados. Tras el correspondiente tiempo de duda decidí ir a la boda. Total, ya que había que soltar pasta, al menos que me dieran de cenar y aprovechar para poner a prueba mis habilidades sociales.

Por suerte paso bastante de modas, accesorios y demás pero ya que tengo por ahí algún que otro traje que no uso pues al final, una vez decidido a ir, me tuve que probar uno de ellos. Hacía aproximadamente un año que no lo usaba. Y, como era de prever pese a toda la fe que puse en ello, no me valían los pantalones. Las palabras “sabias” de una de mis tías y su “experto” ojo pronosticaron que perdiendo dos kilos sería suficiente. Tras perder uno y medio me rendí a la obviedad: mi tía no tiene buen ojo. Los llevé a arreglar. Por suerte tras el estrechamiento inicial (recordadme que os cuente la historia de cuando perdí 21 kilos) el encargado del trabajo tuvo el tacto de no cortar, sino plegar.

Un traje...

Un traje...

100 € de traje a medida (con camisa y corbata… cosas de los tailandeses), 20 € para estrecharlo y otros 15 para ensancharlo. Me lo he puesto dos veces. 67,5 € por vez. ¿Soy yo o algo no funciona bien? Eso sin contar el segundo traje a medida que no ha sido estrenado. 100 / 0 = infinito.

Total que fui. Como era de prever fui el único de los que conocía, el novio a parte, que llegó puntual. Tengo que hacérmelo mirar. Acabé entrando en una iglesia (:S) en la que no conocía a nadie (:S) con un traje caro y unos zapatos incómodos (:S)

No os aburriré con los detalles del acto… El discursito del cura haciendo analogías cutres, los nervios de ella al leer su parte, el discursito de la madre, lo mal que leen siempre los que suben a “predicar” pese a tener meses para practicar, el cura intentando que la gente le siguiera un poco el ritmo con los amenes, los sentarses y levantarses…

Reconozco que no fue tan malo como esperaba y al menos no tuve que aguantar al cura con aquello de “daros la paz”. Asumo mi condición de ateo (no creo como los que creen… no puedo evitarlo) pero soy respetuoso, me siento, me levanto, guardo silencio… Hasta ahí bien, pero, ¿por qué tengo que darle la mano a una panda de desconocidos con los que sólo tengo en común un par de grados de separación?

Se casaron, les tiraron arroz y los invitados (sí, el resto de compañeros de trabajo apareció al final) tuvimos que dedicarnos a matar el tiempo esperando a la cena. ¿De qué pueden hablar 10 hombres que trabajan en la misma empresa? El fútbol no da para tanto tiempo así que sí, de trabajo. ¿Soy muy negativo o todo chirría?

Dichoso...

Dichoso...

Cena: les reconozco el gusto. Ni mucha ni poca. Al menos a mí no me sobró nada. Aunque las dos semanas previas de dieta tal vez tengan algo que ver con mi “alegría al comer”. Sólo dos puntualizaciones: ¿tan jodidamente extraño es querer un sorbete de limón SIN cava en una boda en la que había unos 20 niños? ¿Por qué coño todo el mundo tiene que fumar puros en las bodas incluso los pocos que no fuman? Vale que yo sea un radical de la abstinencia y esas cosas. Pero, ¿tan raro es?

160 € después (150 en un sobre y 10 a cambio de un trozo de calzoncillo negro) procedieron a desalojarnos y volvimos al salón de “baile”. Bailaron. También les reconozco el gusto. Y los años de clases de bailes de salón.

Procedido al baile un servidor, tras hartarse a comida y demostrarse por enésima vez que sus habilidades sociales dejan mucho que desear, procedió a retirarse a sus aposentos tras casi una hora de coche.

Si a eso le sumamos que el viernes dormí poco, el sábado me quedé sin siesta, el domingo me tuve que levantar a las 7 de la mañana, y que el día me salió por el módico precio de 227,50 € sólo os diré una cosa: no me invitéis a vuestra boda, POR FAVOR. Yo haré lo mismo :)